Instalar Windows es una buena manera de aprender cómo funciona el sistema desde el principio. Durante el proceso conocerás conceptos como el arranque del ordenador, las particiones, los controladores, las cuentas de usuario y las actualizaciones.
Sin embargo, no es necesario modificar tu computadora principal para comenzar. También puedes instalar Windows dentro de una máquina virtual, un entorno aislado que te permite experimentar sin poner en riesgo tus archivos o tu sistema actual.
En este tutorial veremos las dos alternativas:
- Instalar Windows en un ordenador físico.
- Instalar Windows en una máquina virtual para hacer pruebas.
Importante: una instalación real puede borrar archivos y sistemas operativos existentes. Antes de comenzar, realiza una copia de seguridad de toda la información importante.
¿Instalación real o máquina virtual?
La mejor opción depende de lo que quieras conseguir.
| Opción | Recomendable cuando… | Nivel de riesgo |
|---|---|---|
| Instalación real | Quieres utilizar Windows como sistema principal | Medio o alto |
| Máquina virtual | Quieres aprender, practicar o realizar pruebas | Bajo |
| Arranque dual | Quieres conservar otro sistema operativo | Alto |
Si es tu primera instalación, te recomiendo comenzar con una máquina virtual. Podrás repetir el proceso, cometer errores y eliminar la máquina cuando ya no la necesites.
¿Qué es una máquina virtual?
Una máquina virtual es una computadora simulada que se ejecuta dentro de tu sistema operativo actual.
Utiliza parte de los recursos de tu computadora, como el procesador, la memoria RAM y el almacenamiento para ejecutar otro sistema operativo de manera independiente.
Por ejemplo, puedes utilizar Linux, Windows o macOS como sistema principal y ejecutar Windows dentro de una ventana.
La máquina virtual tendrá:
- Su propio disco duro virtual.
- Su propia memoria RAM.
- Procesadores virtuales.
- Una tarjeta de red virtual.
- Su propio sistema operativo.
- Sus propios archivos y aplicaciones.
Lo que ocurra dentro de la máquina virtual normalmente no afectará al sistema principal.
Antes de comenzar
Para instalar Windows necesitarás:
- Una conexión a internet.
- Una imagen de instalación de Windows en formato .iso.
- Suficiente espacio de almacenamiento.
- Una licencia válida de Windows, si deseas activarlo.
- Una memoria USB de al menos 8 GB para una instalación física.
- Un programa de virtualización si utilizarás una máquina virtual.
Microsoft ofrece la imagen ISO y la herramienta de creación de medios desde su página oficial:
Descargar Windows 11 desde Microsoft
Evita descargar Windows desde sitios desconocidos. Una imagen modificada podría incluir software malicioso o cambios que afecten la seguridad y estabilidad del sistema.
Requisitos básicos de Windows 11
Antes de realizar una instalación física, verifica que tu computadora sea compatible con Windows 11.
Los requisitos mínimos publicados por Microsoft incluyen:
- Procesador compatible de 64 bits, con al menos 1 GHz y dos núcleos.
- 4 GB de memoria RAM.
- 64 GB de almacenamiento.
- Firmware UEFI compatible con Secure Boot.
- TPM 2.0.
- Tarjeta gráfica compatible con DirectX 12.
- Pantalla de alta definición de al menos 720p.
Puedes consultar los requisitos actualizados en la página oficial de Microsoft:
Estos son requisitos mínimos. Para tener una experiencia más cómoda, especialmente dentro de una máquina virtual, es recomendable contar con al menos 8 GB de RAM en el equipo principal y suficiente espacio libre en el disco.
Opción 1: instalar Windows en un ordenador
Esta opción instalará Windows directamente en el disco de tu computadora.
Puede utilizarse para:
- Instalar Windows en un equipo nuevo.
- Reinstalar un sistema que presenta problemas.
- Sustituir otro sistema operativo.
- Crear un arranque dual.
Paso 1: realiza una copia de seguridad
Antes de modificar las particiones o instalar un sistema operativo, copia tus archivos importantes en otro dispositivo o servicio de almacenamiento.
Revisa especialmente:
- Documentos.
- Fotografías y videos.
- Archivos de trabajo.
- Contraseñas y marcadores del navegador.
- Licencias de programas.
- Claves de recuperación de cifrado.
- Archivos guardados en el escritorio y en Descargas.
Si tu equipo utiliza BitLocker o cifrado de dispositivo, asegúrate de conservar su clave de recuperación.
Paso 2: comprueba la activación de Windows
Si estás reinstalando Windows en un ordenador que ya estaba activado, normalmente la licencia digital está asociada al dispositivo.
Puedes comprobarlo en:
Configuración → Sistema → Activación
También es importante saber qué edición utilizas:
- Windows 11 Home.
- Windows 11 Pro.
- Otra edición empresarial o educativa.
Durante la reinstalación debes seleccionar la misma edición para que la licencia digital pueda reconocerse correctamente.
Paso 3: crea la memoria USB de instalación
Conecta una memoria USB vacía de al menos 8 GB.
Todo el contenido de la memoria será eliminado durante el proceso.
Desde un equipo con Windows, descarga la herramienta de creación de medios desde la página oficial de Microsoft.
Después:
- Ejecuta la herramienta.
- Acepta los términos de licencia.
- Selecciona la opción para crear medios de instalación.
- Comprueba el idioma y la edición.
- Selecciona Unidad flash USB.
- Elige cuidadosamente la memoria que deseas utilizar.
- Espera mientras se descargan y copian los archivos.
Cuando termine, expulsa la memoria USB de forma segura.
Paso 4: inicia el ordenador desde la memoria USB
Conecta la memoria USB al ordenador donde instalarás Windows y reinícialo.
Durante los primeros segundos del arranque, presiona la tecla que abre el menú de inicio. La tecla depende del fabricante y puede ser:
- F12
- F11
- F9
- Esc
- Del
No debes confundir el menú de arranque con la configuración de BIOS o UEFI.
El menú de arranque permite elegir temporalmente el dispositivo desde el que iniciará la computadora. La configuración UEFI permite modificar opciones más permanentes del equipo.
Selecciona la memoria USB. Si aparecen dos opciones para el mismo dispositivo, utiliza la que indique UEFI.
Paso 5: inicia el asistente de instalación
Después de iniciar desde la memoria USB aparecerá el instalador de Windows.
Selecciona:
- Idioma.
- Formato regional.
- Distribución del teclado.
Posteriormente, pulsa Instalar ahora.
El instalador puede solicitar una clave de producto. Si el dispositivo ya tiene una licencia digital, normalmente puedes seleccionar:
No tengo una clave de producto
Windows intentará activarse posteriormente cuando se conecte a internet.
Paso 6: selecciona la edición correcta
Selecciona la misma edición asociada con tu licencia, por ejemplo:
- Windows 11 Home.
- Windows 11 Pro.
Una licencia de Home normalmente no activará una instalación de Pro y viceversa.
Después, acepta los términos de licencia para continuar.
Paso 7: elige el tipo de instalación
El asistente ofrecerá diferentes alternativas.
Para una instalación limpia, selecciona:
Personalizada: instalar solo Windows
En la siguiente pantalla aparecerán los discos y particiones del ordenador.
Esta es una de las partes más delicadas del proceso.
Eliminar o formatear una partición destruye la información almacenada en ella. No continúes si no identificas con seguridad el disco o la partición correcta.
Si el ordenador está vacío
Selecciona el espacio sin asignar y pulsa Siguiente. Windows creará automáticamente las particiones necesarias.
Si quieres reemplazar completamente el sistema existente
Comprueba que ya realizaste una copia de seguridad. Después puedes eliminar las particiones del disco de destino hasta dejarlo como espacio sin asignar.
No elimines particiones de otros discos.
Si quieres conservar otro sistema operativo
Necesitarás espacio sin asignar previamente preparado. No borres ni formatees las particiones del sistema que quieres conservar.
Una configuración de arranque dual requiere más precauciones. Si todavía no conoces bien las particiones, es preferible practicar primero en una máquina virtual.
Paso 8: espera mientras se instala Windows
El instalador copiará archivos, instalará componentes y reiniciará el ordenador varias veces.
Cuando ocurra el primer reinicio, puedes retirar la memoria USB. También puedes dejarla conectada, pero no vuelvas a seleccionar manualmente el USB en el menú de arranque.
Si aparece nuevamente el instalador desde el principio, retira la memoria USB y reinicia.
Paso 9: completa la configuración inicial
Windows te pedirá configurar algunos elementos:
- País o región.
- Distribución del teclado.
- Conexión de red.
- Nombre del dispositivo.
- Cuenta de usuario.
- PIN.
- Opciones de privacidad.
- Copias de seguridad y sincronización.
Lee cada opción antes de aceptarla. No es necesario activar todas las funciones ofrecidas durante la configuración.
Paso 10: instala las actualizaciones
Después de entrar al escritorio, abre:
Configuración → Windows Update
Selecciona Buscar actualizaciones.
Windows Update puede instalar:
- Actualizaciones de seguridad.
- Correcciones del sistema.
- Controladores.
- Actualizaciones acumulativas.
- Nuevas funciones.
Es posible que debas reiniciar y buscar actualizaciones más de una vez.
Paso 11: revisa los controladores
Abre el Administrador de dispositivos:
- Haz clic derecho sobre el botón Inicio.
- Selecciona Administrador de dispositivos.
- Busca dispositivos con un símbolo de advertencia.
Windows Update instala muchos controladores automáticamente. Si falta alguno, descárgalo desde la página oficial del fabricante del ordenador o del componente.
Evita los programas que prometen actualizar todos los controladores automáticamente. Es más seguro utilizar Windows Update y los sitios oficiales de los fabricantes.
Opción 2: instalar Windows en una máquina virtual
Una máquina virtual es la opción más segura para aprender. No necesitas borrar particiones ni modificar el arranque de tu computadora.
Para este ejemplo puedes utilizar VirtualBox, que está disponible para Windows, Linux y macOS:
También existen otras alternativas, como Hyper-V, VMware y Parallels. Las pantallas pueden cambiar, pero los conceptos son similares.
Paso 1: comprueba que la virtualización está disponible
Los procesadores modernos incluyen funciones de virtualización conocidas como:
- Intel VT-x.
- Intel Virtualization Technology.
- AMD-V.
- SVM Mode.
En Windows puedes comprobar su estado desde el Administrador de tareas:
- Presiona Ctrl + Shift + Esc.
- Abre la pestaña Rendimiento.
- Selecciona CPU.
- Busca el campo Virtualización.
Si aparece como deshabilitada, deberás activarla desde la configuración UEFI del equipo.
Paso 2: descarga la imagen ISO
En la página de descarga de Windows 11, busca la opción:
Descargar imagen de disco de Windows 11 (ISO)
Selecciona la edición, el idioma y la arquitectura apropiada.
Para una máquina virtual no necesitas crear una memoria USB. VirtualBox puede utilizar directamente el archivo .iso.
Guarda el archivo en una ubicación que puedas identificar fácilmente.
Paso 3: instala VirtualBox
Descarga el instalador correspondiente a tu sistema operativo y sigue los pasos del asistente.
Durante la instalación pueden instalarse adaptadores de red virtuales. La conexión de red podría interrumpirse durante unos segundos.
Una vez terminada la instalación, abre VirtualBox.
Paso 4: crea una máquina virtual
Selecciona Nueva y proporciona un nombre, por ejemplo:
Windows 11 - Laboratorio
Después selecciona la imagen ISO descargada.
Dependiendo de la versión de VirtualBox, el programa puede detectar automáticamente que se trata de Windows 11 y ofrecer una instalación desatendida.
Una instalación desatendida puede configurar automáticamente el usuario, la contraseña y algunos parámetros. Si quieres observar y aprender todo el proceso de instalación, desactiva esta opción.
Paso 5: asigna los recursos
La máquina virtual utilizará recursos de tu computadora principal.
Como punto de partida puedes asignar:
- 4 GB de RAM como mínimo.
- 8 GB de RAM si tu computadora tiene suficiente memoria.
- Dos procesadores virtuales.
- 64 GB o más de almacenamiento virtual.
No asignes todos los recursos de tu equipo. El sistema principal necesita conservar suficiente memoria y capacidad de procesamiento para funcionar.
Por ejemplo, si tu computadora tiene 8 GB de RAM, asignar 4 GB a la máquina virtual puede ser suficiente. Si tiene 16 GB, puedes asignar entre 6 y 8 GB.
Paso 6: crea el disco virtual
VirtualBox te pedirá crear un disco duro virtual.
Puedes elegir un disco reservado dinámicamente. Esto significa que el archivo crecerá a medida que Windows utilice espacio, hasta alcanzar el límite configurado.
Por ejemplo, un disco virtual con un límite de 80 GB no ocupará inmediatamente los 80 GB completos.
Recuerda que el disco virtual es un archivo almacenado en el sistema principal. Si eliminas ese archivo, perderás la información de la máquina virtual.
Paso 7: revisa UEFI y TPM
Windows 11 requiere UEFI, Secure Boot y TPM 2.0 en instalaciones compatibles.
Las versiones recientes de los programas de virtualización pueden proporcionar estos componentes de forma virtual. Revisa la configuración de la máquina si el instalador indica que el equipo no cumple los requisitos.
La ubicación exacta de estas opciones depende de la versión del programa, pero normalmente aparecen dentro de la configuración de:
- Sistema.
- Placa base.
- Seguridad.
- Firmware.
- TPM.
Evita utilizar modificaciones o imágenes alteradas para eliminar los requisitos. Para un entorno de aprendizaje es preferible utilizar una configuración oficialmente compatible.
Paso 8: inicia la máquina virtual
Selecciona la máquina y pulsa Iniciar.
La máquina virtual arrancará desde la imagen ISO y mostrará el instalador de Windows.
A partir de este momento, el proceso es similar al de una instalación real:
- Selecciona el idioma y el teclado.
- Pulsa Instalar ahora.
- Introduce una licencia o selecciona que no tienes una clave.
- Elige la edición correcta.
- Selecciona la instalación personalizada.
- Utiliza el espacio sin asignar del disco virtual.
- Espera a que Windows copie los archivos.
- Completa la configuración inicial.
En este caso puedes utilizar todo el disco mostrado por el instalador porque se trata del disco virtual, no del disco físico de tu computadora.
Aun así, comprueba siempre que estás trabajando dentro de la ventana de la máquina virtual.
Paso 9: instala las herramientas de integración
Después de instalar Windows, instala las herramientas de integración de tu programa de virtualización.
En VirtualBox se conocen como Guest Additions.
Estas herramientas mejoran:
- La resolución de pantalla.
- El movimiento del cursor.
- El uso del portapapeles.
- El intercambio de archivos.
- La integración entre el sistema principal y la máquina virtual.
Antes de habilitar carpetas compartidas o el portapapeles bidireccional, recuerda que estas funciones reducen el aislamiento entre ambos sistemas.
Paso 10: crea una instantánea
Una instantánea guarda el estado de la máquina virtual en un momento determinado.
Después de instalar Windows y completar las actualizaciones, crea una instantánea con un nombre como:
Windows recién instalado
Más adelante podrás regresar a ese estado si una configuración, comando o programa provoca algún problema.
Las instantáneas son muy útiles para aprender porque te permiten experimentar sin tener que reinstalar Windows cada vez.
Instalación real y máquina virtual: diferencias importantes
| Característica | Instalación real | Máquina virtual |
|---|---|---|
| Rendimiento | Utiliza directamente el hardware | Comparte recursos con el sistema principal |
| Riesgo para los archivos | Mayor | Menor |
| Modifica particiones | Sí | No |
| Necesita memoria USB | Normalmente sí | No |
| Permite instantáneas | No de forma nativa | Sí |
| Ideal para experimentar | No siempre | Sí |
| Acceso al hardware | Completo | Limitado o virtualizado |
¿Qué opción deberías elegir?
Si tu objetivo es aprender Windows, ejecutar comandos, probar configuraciones o preparar futuros tutoriales, empieza con una máquina virtual.
Si necesitas Windows como sistema principal y conoces el estado de tus discos, particiones, licencias y copias de seguridad, puedes realizar una instalación física.
Lo importante no es solamente completar el asistente. Observa cada etapa e intenta comprender:
- Cómo arranca la computadora.
- Qué función tiene la imagen ISO.
- Qué es un disco de arranque.
- Cómo se organizan las particiones.
- Qué diferencia existe entre hardware físico y virtual.
- Cómo se instalan las actualizaciones y los controladores.
Ahora que tienes Windows preparado, el siguiente paso será conocer su interfaz, administrar archivos y descubrir las herramientas que incluye el sistema.